Para los estudiantes que aprenden un segundo idioma o se desenvuelven en un entorno multilingüe, a menudo no hay suficiente tiempo en el aula para desarrollar plenamente la fluidez. La jornada escolar está repleta de asignaturas académicas fundamentales (matemáticas, ciencias, historia), que se centran naturalmente en el contenido en lugar de en la inmersión lingüística. Por eso, la lectura fuera del aula desempeña un papel tan crucial en la adquisición del lenguaje y el desarrollo general.
Lectura extensiva, también conocida como leer por placer—es una de las maneras más efectivas de desarrollar habilidades lingüísticas y fomentar el amor por el aprendizaje. Aquí hay tres beneficios clave de la lectura que impactan a los estudiantes de por vida.
1. Los lectores se convierten en mejores escritores
Los estudiantes que leen por placer absorben inconscientemente la estructura del lenguaje bien escrito. Aprenden cómo se agrupan las oraciones en párrafos, cómo se usa la puntuación para el diálogo y la narración, y cómo se desarrollan las ideas de forma coherente. Esta exposición pasiva al lenguaje tiene un profundo efecto en las habilidades de escritura: los estudiantes empiezan a imitar lo que ven de forma natural.
Además, los lectores se encuentran con vocabulario nuevo con regularidad. A diferencia de la memorización mecánica, aprender vocabulario a través del contexto permite a los estudiantes inferir el significado de la oración y las palabras que la rodean. Esto desarrolla tanto la comprensión como la flexibilidad cognitiva, especialmente cuando los cuentos se adaptan bien al nivel de lectura del estudiante.
2. Los lectores obtienen una mejor comprensión del mundo
Los libros ofrecen una ventana a vidas, culturas y perspectivas diferentes a las nuestras. A través de las historias, los estudiantes experimentan las emociones, los valores y los desafíos de personas de todo el mundo. Aprenden empatía, curiosidad y aprecio por la diversidad. Ya sea comprender un acontecimiento histórico, explorar un país lejano o conectar con la lucha de un personaje, la lectura amplía la visión del mundo de los estudiantes de maneras que los libros de texto a menudo no pueden.
3. La lectura ayuda a reducir el tiempo improductivo frente a la pantalla
En una era digital llena de notificaciones constantes, aplicaciones de entretenimiento y redes sociales, los estudiantes pasan más tiempo que nunca frente a las pantallas. Si bien parte del tiempo frente a la pantalla puede ser educativo, gran parte es pasivo e improductivo. Introducir la lectura como una alternativa agradable y relajante puede ayudar a los estudiantes a desconectar y recargar sus mentes de forma más saludable.
Los padres desempeñan un papel fundamental en este proceso. Crear un ambiente familiar que fomente la lectura, ya sea en la lengua materna de la familia o en una segunda lengua, refuerza lo que sucede en la escuela y ayuda a cultivar un hábito de lectura a largo plazo. Incluso una pequeña biblioteca en casa con libros de cuentos apropiados para cada edad puede marcar una gran diferencia.
Reflexiones finales
La lectura no solo enriquece el vocabulario: moldea el pensamiento, fortalece la escritura y fomenta el crecimiento emocional e intelectual. Animar a los estudiantes a leer con regularidad, tanto en casa como en la escuela, es una de las inversiones más valiosas que podemos hacer en su trayectoria académica y su desarrollo personal.
La próxima parte de esta serie compartirá herramientas y recursos prácticos para padres que buscan construir una sólida cultura de lectura en casa.
Por el Dr. Apiramon Ourairat
