Los estudios demuestran que educar a niños bilingües tiene muchas ventajas. Los niños que hablan dos idiomas suelen desarrollar mejores capacidades cognitivas, como la atención, la concentración y la resolución de problemas. El bilingüismo no solo influye en nuestra forma de comunicarnos, sino también en nuestra forma de pensar.
Los niños bilingües tienen una ventaja real. Pueden hablar con gente en distintos idiomas y también comprender mejor otras culturas. La lengua les ayuda a comprender el significado, no sólo las palabras. Como ciudadanos del mundo, están preparados para vivir, estudiar y trabajar en cualquier parte.

