Promover el bienestar estudiantil es parte esencial de la educación integral. Crear un entorno seguro y de apoyo, donde los estudiantes se sientan cómodos expresando sus pensamientos, es clave para la resiliencia emocional y la salud mental. Escuelas de todo el mundo están implementando iniciativas lideradas por estudiantes y apoyadas por el personal para normalizar la conversación abierta y reducir el estigma asociado con pedir ayuda.
Fomentar la conversación mediante iniciativas escolares
Muchas escuelas han adoptado la mentalidad de "Hablemos de ello", una campaña diseñada para promover la comunicación abierta y el apoyo emocional. Ya sea mediante carteles, asambleas o debates en clase, este mensaje recuerda a los estudiantes que hablar es una fortaleza, no una debilidad.
Algunas escuelas han llevado esta iniciativa más allá al lanzar un canal de apoyo digital que permite a los estudiantes comunicarse en privado con un consejero o un adulto designado a través de un portal seguro. Esto crea un espacio valioso para los estudiantes que podrían sentirse tímidos o incómodos al buscar apoyo en persona.
Mentoría entre pares y construcción de comunidad
Otro programa de gran impacto es la mentoría entre pares, donde estudiantes mayores se emparejan con compañeros más jóvenes para ofrecerles orientación, ánimo y amistad. Estas mentorías se complementan con actividades como:
- Almorzando juntos
- Ayuda con las tareas
- Orientación sobre cómo navegar por las plataformas o herramientas escolares
- Compartir la lectura o el tiempo de ocio
A menudo se capacita y anima a los mentores a registrar sus sesiones, lo que ayuda a garantizar que las relaciones se mantengan sólidas y valiosas. El objetivo es fomentar una cultura escolar donde el diálogo sea fácil, la confianza mutua y el apoyo siempre esté disponible.
Ampliando el apoyo emocional en casa
Si bien la escuela desempeña un papel crucial en el bienestar infantil, los padres también tienen un papel fundamental. Si su hijo parece retraído, ansioso o abrumado, aquí tiene cuatro maneras prácticas de apoyarlo:
1. Iniciar la conversación
Si tu hijo parece preocupado o deprimido, no esperes a que inicie la conversación. Pregúntale con delicadeza si tiene algo en mente. A veces, simplemente abrir la puerta es suficiente.
2. Predicar con el ejemplo
Los niños aprenden observando. Sea abierto con respecto a sus propias emociones y tensiones cotidianas. Modelar la expresión emocional puede animarlos a hacer lo mismo y generar confianza.
3. Sea paciente
Especialmente con los niños pequeños, resista la tentación de completar sus frases o hablar por ellos. Deles tiempo y espacio para procesar sus ideas. Escucharlos atentamente sin apresurarlos es un apoyo poderoso.
4. Elige el momento adecuado
Busque un momento tranquilo y sereno para hablar. Evite apresurar la conversación o hablar cuando haya distracciones. Un entorno tranquilo ayuda a los niños a sentirse seguros para abrirse.
Reflexiones finales
Crear una cultura de apertura, tanto en la escuela como en casa, ayuda a los niños a comprender que sus voces importan y que siempre hay ayuda disponible. Ya sea a través de mentoría entre compañeros, la ayuda de un consejero o una charla tranquila en la mesa, el mensaje sigue siendo el mismo: hablemos de ello.
