Los estudiantes que tienen el privilegio de estar expuestos a una amplia gama de culturas y patrimonios de todo el mundo obtienen una comprensión más profunda más allá del aula y disfrutan de una experiencia única. Una educación internacional les brinda gratificaciones tanto personales como profesionales.
Ciudadanos globales
Interactuar con estudiantes de todo el mundo ayuda a los estudiantes a convertirse en ciudadanos globales.
Cuando los estudiantes tienen la oportunidad de estudiar junto a compañeros de clase de todo el mundo, no solo les ofrece una oportunidad extraordinaria de mejorar su conocimiento global y cultural, sino que también les da una ventaja explícita al ingresar al mercado global actual.
Hay una certeza que se puede identificar en el futuro en constante cambio de nuestra fuerza laboral: como la globalización continúa expandiéndose rápidamente, los trabajadores del futuro trabajarán en entornos que requerirán que se conecten con personas de todo el mundo.
Comprensión profunda de las culturas
A diferencia de cualquier otra oportunidad de este tipo, el intercambio intercultural con otros estudiantes en el aula, la residencia o los comedores puede ofrecerles una comprensión profunda de la herencia y la cultura nacionales de un amigo. Este viaje de descubrimiento cultural ayuda a mejorar las habilidades interpersonales de los estudiantes antes de que se desenvuelvan en el mundo universitario y más allá.
Levantando las “barreras nacionales”
Al buscar esta interesante experiencia educativa, los estudiantes aprovechan la oportunidad para explorar y definir sus propios valores a medida que amplían su comprensión del mundo. A diario, colaboran con sus colegas multiculturales en proyectos grupales, lo que fortalece su conciencia y derriba las barreras nacionales que limitan su futuro potencial.
