Al considerar una escuela preparatoria para nosotros o nuestros hijos, no solo la consideramos un lugar de excelencia académica. Pensamos en un lugar seguro, tanto física como emocionalmente, y apto para criar adolescentes emocionalmente estables.
Un lugar o entorno, ya sea la escuela, el trabajo, una relación, etc., puede ser decisivo para el éxito o el fracaso de una persona. La adolescencia es una de las etapas más vulnerables por las que una persona puede pasar. Las escuelas deben ofrecer no solo conocimientos académicos, sino también apoyo mental y emocional, recursos para el desarrollo personal o profesional, u otras opciones similares que contribuyan al desarrollo integral de la persona.
Así que veamos cuáles son las 5 cosas principales que debemos tener en cuenta al considerar una nueva escuela secundaria:

