A medida que los niños crecen rodeados de tecnología, las familias y los educadores tienen una importante labor a la hora de ayudarles a desarrollar hábitos digitales saludables. Las herramientas digitales pueden apoyar el aprendizaje y las habilidades de pensamiento, pero también plantean retos, como el uso excesivo y la exposición a contenidos inapropiados. A medida que la tecnología cambia, tenemos que seguir aprendiendo a guiar a los jóvenes para que la utilicen de forma responsable.
En este artículo se examinan tanto los beneficios como los riesgos del tiempo frente a la pantalla y se ofrecen estrategias basadas en pruebas para ayudar a las familias y a los centros escolares a adoptar un enfoque equilibrado. También escuchará directamente a centros escolares con experiencia práctica en este tema.

